A través del espejo fundo mi mirada con la imagen de tus ojos, encadeno mis palabras con tus versos.
Necesito gritar hacia dentro y solo yo darme buena cuenta de que no soy más que una dulce muñequita, acabada, sin gloria, sin miedo, sin destino. Muñeca de ojos brillantes y de eterno color en mis mejillas. De hermosas palabras, de historias interminables y de hueco, oscuro fondo y
tan vacío...
Con tanto que dar, tanto más que recibir y aun así sin nada, pues quererlo todo es la más rica pobreza y yo soy la muñeca de los deseos insaciables, de los sueños tan benditos que maldicen. Muñeca en un rincón, jugando en segundo plano, llorando sola . Sonreír es la lección por no haber sabido ser bastante para ti y no llorar es el cobro por buscar el amparo en nuevos brazos.
Soy muñeca sin futuro, muñeca sin alma. Puedes usar mis vestidos, ya no los necesito. Solo quiero calor y aun así no lo merezco. Soy tu muñeca de la decadencia.
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